La derrota de los Rayados ante el América dejó una herida abierta que no terminó con el silbatazo final.
Al concluir el encuentro en el Estadio Ciudad de los Deportes, el director técnico Domènec Torrent protagonizó un episodio de alta tensión al encarar al cuerpo arbitral, lo que resultó en su expulsión inmediata.
¿Qué fue lo que pasó?
Visiblemente molesto, el estratega español se dirigió al árbitro central Óscar Mejía para reclamar decisiones puntuales que, a su juicio, cortaron el ritmo de juego del Monterrey y permitieron una reiteración de faltas por parte del conjunto azulcrema sin sanción alguna.
Las protestas de Torrent subieron de tono y el silbante no dudó en mostrarle la tarjeta roja directa.
Debido a esto, el técnico no pudo asistir a la conferencia de prensa obligatoria, dejando su lugar a su auxiliar, Jordi Guerrero.
El banquillo bajo la lupa
Guerrero intentó calmar las aguas ante los medios, reconociendo que el arbitraje tiene una labor difícil, pero subrayando que la falta de fluidez afectó la ofensiva albiazul.
Sin embargo, más allá de los reclamos, la realidad es que Monterrey atraviesa un bache preocupante:
- Tercer partido consecutivo sin ganar (entre Liga MX y Concachampions).
- Escasa progresión ofensiva, lo que ha desatado las críticas de la afición regia.
¿Se queda fuera del banquillo?
Ahora la pelota está en la cancha de la Comisión Disciplinaria. Se espera que en las próximas horas se dé a conocer el reporte oficial para determinar si Torrent recibirá solo un partido de suspensión o una sanción económica adicional por el lenguaje o la actitud mostrada.
Esto llega en el peor momento, justo cuando Rayados necesita estabilidad para enfrentar la vuelta de la Concachampions ante Xelajú este miércoles.

