Los Rayados de Monterrey cumplieron con el trámite, pero no lograron disipar las dudas. Este miércoles, el conjunto albiazul venció 2-0 (3-1 global) al Xelajú de Guatemala en el "Gigante de Acero", asegurando su lugar en los octavos de final de la Copa de Campeones de la CONCACAF.
Pese a contar con una constelación de estrellas en el campo, fue nuevamente la sangre joven la que terminó por abrir el cerrojo guatemalteco.
El canterano de la gente: Iker Fimbres
En medio de la polémica por la falta de minutos para los jóvenes bajo el mando de Domènec Torrent, Iker Fimbres alzó la mano.
Al minuto 33, tras una gran combinación entre Sergio Canales y Anthony Martial, el chico de Hermosillo solo tuvo que empujar el balón para poner el 1-0 que devolvía la tranquilidad a la grada.
¡El primero de la noche!🔥¡Buena, Iker!👊🏼pic.twitter.com/mN6feppDFp
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Dominio sin contundencia
El partido siguió el guion típico de la era Torrent: Monterrey controló la posesión, pero pecó de falta de intensidad.
Anthony Martial y Óliver Torres tuvieron oportunidades claras frente al arco rival, pero la puntería sigue siendo el talón de Aquiles de los refuerzos europeos, quienes aún no logran explotar su cuota goleadora en Nuevo León.
La sentencia llegó al minuto 83. Tras una falta cometida por José Longo, se decretó la pena máxima que Lucas Ocampos canjeó por gol con un "bombazo" imparable, cerrando el marcador 2-0 definitivo.
¡El gol de Ocampos vía penal!👊🏼🔥
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Lo que viene: ¿Clásico de punteros?
Con este resultado, Rayados se une a Tigres y América en la siguiente fase (mientras que Pumas ya hizo sus maletas). Todo indica que el próximo rival del Monterrey será el Cruz Azul, en lo que promete ser la serie más atractiva de los octavos de final.
Aunque el boleto está en la bolsa, la exigencia en Guadalupe sigue al máximo. La afición se retiró del estadio con la sensación de que, ante rivales de mayor jerarquía, el equipo necesitará mucho más que chispazos de sus canteranos.

